Puerta cerrada… ventana cerrada… sin tele… sin música… sólo silencio…

Disfruta del silencio… ya nunca nos paramos a hacerlo…
Ya no subimos allí a contemplar las luces que nos separaban del cielo estrellado… El manto de luz artificial nos impide disfrutarlo… y el ruido… y el reloj… Espera, voy a hacerme el oportuno…
Con el humo y la llama… pongo a Dub… me tumbo y pienso de nuevo en lo que está por venir… En los cómo… en los cuándo… en los cuánto… en los quiénes… en los a quién… en los a quién ya no… en los por qué… en los porque… en los para qué… y en todos los “y si…” los buenos y los malos…
Que no se apague nuestra llama… no, otra más no… ya son demasiadas… Ésta debe arder por mucho tiempo… mantener en penumbra los inseguros espacios abiertos… “Quédate aquí conmigo que estarás más seguro” dije aquella vez… y así fue… Y me mirabas sorprendido y orgulloso… Así que quédate, que yo te protejo…
Y la llama sigue bailando… mientras aguante la mecha… mientras se le dé cera…
Hasta que el sol la haga carecer de su sentido y nos espabile… vamos a esperarle aquí… Juntos… abrazaditos… hechos un coquito… Siente los latidos que se me salen del pecho… que hasta me hacen suspirar… Que él termine con la noche… que sea él el que nos despierte…
Otra vez más… tus piernas anudan las mías… mi piel calienta tus pies fresquitos… Tu cabeza en mi pecho… mis dedos enredan tu pelo… tu mano en mi hombro… Yo te protejo… que sea él el que nos despierte…
Anoche leí: "el camino más largo es el que existe entre dos personas". No seas así tú también, por favor... tú eres distinta... tú eres como esta llama... Tu mecha consume la cera para seguir bailando... Yo disfruto del ambiente que creas… como la vela ha creado el suyo ahora…
Chssssssssshh… no la soples… tranquila que yo te protejo… sólo duerme...